Paneles acústicos grabados con láser para que en Bar Shrimp se pueda hablar
En Manchester, el bar Bar Shrimp combina terciopelo rojo de piso a techo con paneles a medida de Autex Acoustics para equilibrar música y conversación.
Terciopelo rojo del piso al techo, banquetas mullidas, penumbra. Bar Shrimp, el cóctel bar y restaurante de Manchester, parece un ejercicio de atmósfera pura hasta que uno escucha: la pieza técnica del proyecto no se ve de entrada, está grabada con láser en los paneles acústicos a medida que fabricó Autex Acoustics.
El problema que resuelven es el más viejo de la hostelería contemporánea y el peor atendido. Un local quiere sonido potente —Bar Shrimp tiene sistema de audio propio, diseñado para el espacio— y al mismo tiempo quiere que dos personas sentadas en una banqueta puedan hablarse sin gritar. La inercia del rubro es tratar esas dos ambiciones como un conflicto que se administra bajando el volumen a las nueve de la noche y subiéndolo a las once. Acá se trató como un problema de superficie: controlar la reverberación en el recinto para que la música ocupe su rango y la voz humana conserve el suyo, en lugar de competir por el mismo espacio.
El terciopelo, conviene decirlo, ya es un material acústico. Las cortinas de piso a techo y el tapizado grueso absorben medias y altas frecuencias con una eficacia que ningún panel de yeso pintado alcanza; lo que normalmente falta en estos interiores es el tratamiento de las superficies duras que quedan, y ahí entran los paneles. El grabado láser no es decorativo por capricho: permite personalizar el patrón del panel sin agregar una capa de acabado que altere su comportamiento. Dezeen documentó el proyecto en video; el detalle de sustrato, espesor y coeficiente de absorción no está especificado en esa fuente, así que lo dejamos planteado como pregunta antes que como dato.
El panel acústico está dejando de ser un objeto funcional que se disimula para volverse un elemento de diseño especificable.
Lo interesante para quien proyecta hospitality es el cambio de jerarquía. Durante años la acústica entró al proyecto tarde, como corrección, después de que el cliente se quejara de que nadie se queda a la segunda ronda. Acá aparece integrada a la paleta material, al mismo nivel que el terciopelo y la luz baja, con una referencia visual —los bares neoyorquinos de otra época— que nunca se lee como pastiche porque el confort sonoro la sostiene.
El detalle anticipa algo más amplio: el panel acústico está dejando de ser un objeto funcional que se disimula para volverse un elemento de diseño especificable, con patrón propio y presencia declarada. Si la próxima generación de bares se mide por cuánto tiempo se queda la gente, el material que define esa permanencia no va a ser el que se ve, sino el que se escucha.
Proyecto documentado por [Dezeen](https://www.dezeen.com/2026/10/06/bar-shrimp-autex-audio-sound-panel/).