I IN enfrenta concreto de 1993 con rojo y amarillo en la tienda de Andersson Bell en Tokio
El estudio japonés I IN dejó a la vista el hormigón original del edificio y le opuso superficies pulidas y cromáticas para la flagship de la marca coreana en Aoyama.
El edificio es de 1993 y tiene el interior de hormigón a la vista. Ese dato —no una paleta de moda, no un moodboard— es el punto de partida de la nueva tienda insignia de Andersson Bell en Aoyama, Tokio, proyectada por el estudio local I IN.
La operación es de contraste, no de camuflaje. En lugar de revestir la estructura existente para construir la típica caja blanca del retail de lujo, I IN la dejó hablar y le opuso un segundo sistema: superficies brillantes y reflectantes, y una gama cálida que se mueve entre el rojo y el amarillo. El hormigón aporta la masa, la textura seca y la escala del contenedor; el color y el brillo aportan el evento. Entre esos dos registros —uno pesado y mudo, el otro líquido y saturado— la ropa queda en el medio, que es exactamente donde el retail de indumentaria la quiere.
Hay una decisión de método detrás. Trabajar desde la preexistencia en un local comercial es más difícil de lo que parece: el hormigón de los noventa llega con juntas, poros, manchas y reparaciones que ninguna marca global controla. Aceptarlo implica renunciar a la repetibilidad del formato de tienda y aceptar que este local solo puede existir en este edificio. Dezeen no detalla los espesores, los sistemas de fijación ni la metraje exacta del local, así que no los inventamos acá; lo que sí queda claro es el criterio: el proyecto se apoya en lo que ya estaba.
Aceptar el hormigón existente implica renunciar a la repetibilidad del formato de tienda: este local solo puede existir en este edificio.
Lo interesante para quien diseña retail hoy es el rol del reflejo. Una superficie brillante frente a hormigón crudo no es solo un juego visual: duplica la profundidad de un local que probablemente sea compacto, mueve la luz por planos que el hormigón absorbe, y convierte al cliente en parte del escenario. El rojo y el amarillo cálidos hacen el resto, empujando la temperatura de un material que por definición es frío.
La tendencia que esto confirma es la salida del retail del reset total. Cada vez más marcas eligen intervenir sobre estructuras con historia antes que vaciarlas, y el ahorro de carbono incorporado es solo una parte del argumento: la otra es que un edificio con rugosidad da algo que ningún acabado nuevo puede comprar.
Proyecto publicado originalmente por [Dezeen](https://www.dezeen.com/2026/09/22/andersson-bell-tokyo-store-i-in/).